En el mundo han habido muchos intentos de hacer cambiar la decisión del consumidor para que este acepte lo que el vendedor o la empresa le ofrece, aunque seguro ya sabe la consecuencia; al final, la decisión sigue siendo sigue siendo del consumidor.
Uno de los grandes visionarios de negocios como es Steve Jobs ha demostrado que se podía crear un producto innovador y hacer que la gente disfrute de él, pero hasta este genio sabía que al final era el cliente quien decidía y por eso pensó en satisfacer ese gusto al crear el iPhone y luego el iPad pensando siempre en el cliente.
Un buen ejemplo de lo anterior, es el tablet de siete pulgadas que en realidad no era del gusto de Jobs por ser demasiado pequeño; el iPad es de diez pulgadas, y tener un teclado miniatura que no podría ser manejado por las personas adultas ya que los dedos son mas anchos que las teclas.








